Crean lentes que se adaptan automáticamente a la vista

Un grupo de investigadores de la universidad de Utah creó un par de lentes muy particular. No tienen cristales, sino membranas llenas de glicerina, que cambian su curvatura para modificar su aumento.

Llevan un sensor en el puente, que mide la distancia del objeto o el texto que está mirando el usuario, modificando el foco, tomando como base el aumento que prescribió el oculista.

Cada cambio de foco se realiza en 14 milisegundos. Estos anteojos evitan usar bifocales, lentes de foco variable o tener que estar cambiando entre varios pares de anteojos según el uso: son las gafas mismas las que cambian su estructura.

Aun falta reducir el grosor, el peso, y refinar el estilo. Se estima que podrán comercializarse en 2 o 3 años. Son en definitivo los únicos lentes que necesitarás.