Indígenas de Bolívar recibieron atención de fundación Tierra Blanca

La primera jornada por la salud y la vida Dr. Renzo Nino Incani, se desarrolló entre el 25 y el dos de septiembre en la comunidad Tierra Blanca del municipio Cedeño del estado Bolívar. Un grupo de 24 voluntarios pertenecientes a la fundación que lleva el mismo nombre del sector, se encaminó en este primer abordaje que se enfocó en parasitología intestinal. Bioanalistas, médicos y estudiantes de ambas áreas de la Universidad de Carabobo atendieron más de 600 personas.


Desde el 2015 la fundación Tierra Blanca se ha encargado de realizar varios estudios en la zona donde habitan indígenas de la etnia Huättoja, quienes desde la primera visita abrieron las puertas de sus hogares y con inmensas sonrisas recibieron a cada voluntario.

El profesor Jhon Jesús de la cátedra de parasitología, es el presidente de la fundación y el responsable de sembrar en los corazones de los voluntarios el amor por el servicio, especialmente de esta comunidad. “¿Por qué ahora parasitología o parasitosis intestinal? Tienen la particularidad de mostrar su afectación a nivel longevo, tú ves cómo te perjudica en meses o quizás años. Se ven niños con déficit de aprendizaje, un niño con problemas nutricionales. Eso a la larga afecta al adulto que sufrió todos estos problemas. Luego se verá el deterioro”, explicó. Tras varios estudios se determinó que este era un grave problema en la zona.


Igualmente, se contó con consultas médicas, hematología completa, entrega de medicamentos, antropometría y el estudio de sueño, de acuerdo a las investigaciones realizadas, los Huättoja duermen mejor que los valencianos. Desde el primer día los voluntarios trabajaron arduamente con materiales donados y comprados a partir de colaboraciones, así trabaja Tierra Blanca, con ayuda para ayudar.

En total se recibieron 455 muestras de heces, donde se repartieron 303 dosis en tabletas y 350 dosis en suspensión de Albendazol, 201 frascos en suspensión de Metronidazol, 400 dosis en tabletas de Tinidazol y 300 tabletas de Praziquantel. Se atendieron 120 pacientes por consulta y se realizaron 115 hematologías completas.

La fundación Tierra Blanca empezó como un sueño para su presidente. Pero con el tiempo se ha convertido en una realidad que supera las expectativas del propio Jhon Jesús. Recibe ese nombre en particular pues fue la primera comunidad que se atendió, primero como proyecto, ahora como fundación. Se han realizado más de 13 viajes a la zona en diferentes momentos, donde se estudió el terreno, se realizaron censos y se dio ayuda a la comunidad.

 

Este es solo el primer paso de una fundación que reúne a talentos jóvenes comprometidos con el país y con inmensas ganas de seguir ayudando. En enero del próximo año se planea otro abordaje para esta comunidad, sin descartar en el futuro la expansión del campo de trabajo a otros estados y otras etnias. Por lo pronto el equipo de la fundación Tierra Blanca ya está trabajando para alcanzar y reunir los fondos necesarios para continuar con esta labor.