De Amuay a Cienfuegos: La entrega de Pdvsa, por Iván Freites

A partir del año 2003, se profundiza en Petróleos de Venezuela (PDVSA), un proceso de desnacionalización y de entrega de nuestra industria, con presencia de personal cubano dentro de todas sus instalaciones, y especialmente, en la sede administrativa principal ubicada en la urbanización La Campiña de Caracas. De la mano de la desprofesionalización que se produjo como consecuencia del despido de más veinte mil compañeros entre 2002 y 2003, se hace un plan para acabar con la refinación nacional y toman como su eje principal de este macabro proceder, las refinerías de Amuay y Cardón.

En el 2003, el gobierno venezolano en acuerdos con Cuba por pago de honorarios profesionales, establece 113 mil barriles diarios de hidrocarburo a Cuba y esto ha ido en ascendencia, y hoy hablamos de más de 300 mil barriles por día.

A partir de este momento comienzan con la no inversión, a no cumplir con los protocolos de seguridad, no se llevan a cabo los mantenimientos respectivos a las plantas, y esto comenzó con la planta de alquilación 2 de la refinería Cardón, con una explosión que trajo como consecuencia el fallecimiento de cinco personas y más de veinte heridos el 2 de noviembre de 2005. Es decir, en el año 2006, sube el índice de accidentalidad de PDVSA. Es decir, de 4 que era la media internacional a más de 12. Los accidentes como los accidentes, llámense incendios, escapes, fugas, explosiones, falla en los equipos por falta de repuestos entre otros, lo que llevó a una situación bastante grave en cuanto a la seguridad, que era la base de la PDVSA AZUL.

En ese mismo año, esta presencia cubana hace un negocio con el gobierno de Venezuela y se recupera la refinería Cienfuegos, una chatarra que estaba desde los años de la Guerra Fría en Cuba, y nuestro país hace una inversión que establece que nosotros operáramos esa refinería. En ese convenio se establece que PDVSA le dará el crudo al gobierno cubano para que puedan operar. De la mano de esto, se produce el desmantelamiento del tren refinador nacional, hace que vayan desmejorando la producción de gasolina de alto octanaje y la producción de aceite lubricantes y gas para el consumo de la población.

En 5 de agosto del año 2012, ocurre la tragedia de Amuay, que ha sido el peor evento que hemos tenido en la industria petrolera nacional, donde hubo más de 47 muertos, más de 150 heridos, afectaciones al ambiente, todas esta serie de eventos hizo de PDVSA una empresa roja rojita, como dijo el personaje que manejaba para ese momento la presidencia.

Las cifras de muertos en la industria petrolera nacional desde el 2003 al 2017, ha sido de 182 en accidentes. 1 muerto por mes, lo que indica que no se le garantiza ni la vida al trabajador Petrólero.

Luego de esto, de ser unos exportadores de hidrocarburos, de combustible, de aceite lubricante, pasamos a ser importadores natos de gasoil, gasolina, combustible, aceite lubricante, gas y otros productos refinados que los producíamos en Amuay, El Palito y El Cardón y Puerto La Cruz.

Todo lo que se hace en Petróleos de Venezuela, parte de la orden de los cubanos que operan en el piso 21 de la sede principal de La Campiña. Todos los cargamentos de aceite que llegaban y que llegan a la refinería El Cardón, los cubanos son quienes deciden cuanto se queda en el marco nacional y cuanto se va para Cuba. Es muy cotidiano escuchar a los cubanos decir que con sus 20 mil Millones de Dólares anuales no se metan, porque esos son de ellos.

Es de resaltar que en el 2017, aparte del saqueo que tienen con Venezuela en cuanto a crudo, sacamos un aproximado que dentro de la caída de la producción, están escondidos 300 mil barriles de crudo que se van para Cuba, y apenas la refinería de Cienfuegos procesa escasamente 40 mil barriles diarios. De esos 300 mil barriles que se van para Cuba, 40 mil se procesan allá, y el resto lo venden como país exportador de crudo que se convirtió la isla de Cuba. Igualmente se van 100 mil barriles diarios refinados, dentro de ellos 52 mil barriles aproximado de gasolina de 95 se va para la isla de Fidel.

El 14 de diciembre de 2017, el gobierno cubano nos quitó la propiedad de la refinería Cienfuegos, ese 49% que teníamos de porcentaje, aduciendo que Venezuela tenía deudas con Cuba, toma posesión de toda la refinería Cienfuegos. Esta arbitrariedad no pasa en ninguna parte del mundo, no nos dieron oportunidad de defendernos, el gobierno de Nicolás Maduro no dijo nada, y le entregó todo lo que habíamos invertido, que fueron más de 7 mil millones de dólares. Esta es la traición más grande que se ha visto con gobierno alguno en el continente, la entrega de toda nuestra industria petrolera nacional. Además de eso, vemos con indignación como producto de todas estas negociaciones políticas y económicas para beneficio de una cúpula, hoy nuestro pueblo está sufriendo los embates de esto, con una escasez de gasolina, de aceite lubricante y de gasoil, y todo esto ha conllevado a que se instalen en nuestro país, mafias del contrabando y mafias del gobierno cubano, y que el régimen ha preferido cumplirle a estos criminales que al pueblo venezolano.

Dentro de esa inversión promovida y ejecutada por el régimen cubano, también está el desmantelamiento de los derechos laborales, la persecución contra el personal de la industria y la eliminación de las convenciones colectivas, aplicarle el modelo cubano de relaciones laborales y de igualación hacía abajo, donde vemos que un experto petrolero con más de 30 años de servicio, gana más que un obrero con 6 meses de servicio.

Queremos insistir que dentro del consumo nacional que para septiembre fue de 190 mil barriles diarios de gasolina, también se condenó esos 52 mil barriles diarios que se llevan para Cuba y se esconden los más de 30 mil barriles diarios que van de contrabando a las islas del Caribe, a Colombia y a Brasil.

Toda esta desgracia que estamos viviendo dentro de la industria petrolera, son los acuerdos hechos por Nicolás Maduro con el régimen cubano, lo mismo que hizo Hugo Chávez, pero su sucesor lo profundizó. Aunque Chávez los mantuvo a raya, pero Nicolás se entregó en cuerpo y alma a la tiranía cubana, y eso no es lo importante para los venezolanos, sino la entrega de un país, de sus riquezas naturales, y del saqueo y quiebre de su principal industria como es PDVSA.

Yo le digo a los venezolanos, que para recuperar la democracia, la libertad y el derecho a la vida, tenemos que sacar a los cubanos de nuestro territorio. Nos convirtieron en una colonia de esa isla, y esa es la cuota que tenemos que pagar los venezolanos, por haber colocado en la presidencia de la República a Nicolás Maduro. De allí la importancia de entender que Venezuela es un país invadido y que requerimos de la unidad nacional para recuperar nuestra independencia por segunda vez, es necesario de la salida de los cubanos de todas las instituciones venezolanas, especialmente de PDVSA.

Si nos reaccionamos frente a la tragedia que estamos viviendo, perderemos nuestra industria petrolera, y daremos paso al cooperativismo chino, cubano, ruso y nazi. Como bien nos invitó nuestro santo Juan Pablo II, Despierta y reacciona Venezuela, es el momento.

Iván Freites

Secretario General del Sindicato de Trabajadores Petroleros

Con información de El Nacional

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