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Algunos jugadores despertaron de una pesadilla en 2019 (1)

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Ciertos peloteros tuvieron pasos brillantes en las Menores y una vez ascendidos al Big Show nunca cubrieron las expectativas que existían en cuanto a su desempeño; otros vivieron momentos extraordinarios en una etapa de su carrera, pero en los años recientes han lidiado con problemas que los han tornado irreconocibles para muchos. Haremos una repaso de la historia de 5 peloteros que hasta ahora en 2019 parecen haber despertado de la pesadilla y sueñan con mantener el ritmo al menos hasta septiembre. ¿Qué cambió en ellos para tenerlos de vuelta en el carril del éxito? Comencemos el conteo:

 

Greg Holland, P (Cascabeles de Arizona)

¿Quién no recuerda aquel trío de relevistas intraficables de los Reales de Kansas City subcampeones de 2014 y campeones de 2015? Si los dirigidos por Ned Yost llegaban ganando al sexto inning, la W prácticamente estaba garantizada. Aquel bullpen líder de efectividad (2.72) de la Liga Americana el año del título contaba con Kelvin Herrera, Wade Miley y Greg Holland, quienes se encargaban del séptimo, octavo y noveno inning casi religiosamente. En 181.2 IP, toleraron 47 carreras limpias, para una ERA de 2.33. Dejaron récord de 15-6, con 39 holds y 49 salvados.

Al año siguiente, el encargado de cerrar los encuentros de este temible trío partió a Colorado y la historia en Kansas City nunca fue igual. Ese primer año con los Rockies dejó números más contundentes que los de 2015, se pareció más a su versión 2013-2014. Salvó 41 de 45 juegos y dejó efectividad de 3.61 en 61 presentaciones.

 

Pesadilla en San Luis

No obstante, en 2018 decidió marcharse a San Luis y fue tal el fracaso que el primero de agosto lo dejaron libre, tras ponerlo en asignación 5 días antes. En 32 relevos con los pájaros rojos, mostró la peor relación boletos ponches de su carrera (1.00) en 25.0 episodios de acción. Además, le batearon para .321 y dejó WHIP de 2.24. Su manager le dio 3 oportunidades de salvar, en 3 meses distintos, y todas las desperdició. Promedió 12.24 hits por cada 9.0 IP. En resumen, fue un desastre.

El 7 de agosto firmó con Nacionales de Washington y hubo una transformación. Ganó 2, salvó 3 y en 21.1 innings solo aceptó 2 carreras (0.84). Ponchó a 25, solo concedió 10 pasaportes y le batearon para .130. Al parecer, no haber jugado el Spring Training por no haber firmado contrato hasta el 28 de marzo jugó un rol clave en ese irreconocible inicio con San Luis. Parecía despertar de la pesadilla.

Hasta julio, solo 20,19% de sus pitcheos en recta caían en strike y 4,23% de ellos producían swings fallidos. A partir de agosto, eso cambió a 30.00% en strike y 10.71% de swings fallidos. Una mejoría similar se evidenció en los resultados con su slider (de 31,65% y 19.83% a 38.17% y 25.19%). Aparentemente, la falta de acondicionamiento en marzo afectó la ubicación de sus envíos.

 

Sospechas confirmadas

Su desempeño en lo que va de 2019 confirma que la pesadilla de San Luis fue la excepción. En un total de 12 apariciones con los Cascabeles de Arizona, apenas el 3 de mayo toleró la primera carrera (luego de 11.0 IP) y solo le han conectado 3 incogibles; su ERA es de 0.75. Ha salvado 8 juegos en igual número de oportunidades, ha dado 7 bases por bolas y ha ponchado a 17. En su última salida, ante los Rockies, entró a apagar el fuego luego de que la ventaja de 4 se redujera a 2. Se complicó con par de boletos y un sencillo, llegó a tener bases llenas sin outs; pero logró el primer tercio con un rodado impulsor y culminó la faena con par de abanicados. En su primer trabajo de apremio en la zafra, respondió a lo grande.

El veterano de 33 años aún promedia las 92 millas por hora con su recta, la cual complementa con una slider que utiliza casi con la misma frecuencia para sacar de paso (14 de sus K’s los ha concretado con ella) y una curva esporádica que suele usar ante zurdos en cuenta favorable.

 

Puede ser un tutor clave

Estos DBacks han comenzado la temporada con todo. 4 de sus 5 abridores poseen récord positivo y ERA inferior a 4.00, mientras que en el relevo apenas Matt Koch ha fallado en realidad (9.15 en 20.2 IP, con 8 HR), pues del resto solo Matt Andriese supera los 4.00 de ERA (4.34), pero ha ganado 3 y lídera el bullpen con 21 abanicados en 20.2 IP. En cuanto a la ofensiva, son primeros en slugging (.468) y segundos en promedio (.264) y remolcadas (163). Tienen récord de 19-13 (el tercero mejor del circuito) y están a un juego de los Dodgers de Los Ángeles.

En fin, parece que el adiós de Goldschmidt no implica que los desérticos partan como no competidores en 2019 y si las cosas siguen funcionando, la labor del experimentado cerrador derecho en los últimos capítulos podría llevarlo de una breve pesadilla a comienzos de 2018 a un sueño realmente inesperado para muchos este año.

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