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¿Cómo afecta la caída del petróleo a los bolsillos latinoamericanos?

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El precio del petróleo comenzó su caída libre a mediados del 2014.

Durante las navidades pasadas, la mayor parte de los ciudadanos estadounidenses notaron una reducción de unos 3,7 dólares por cada galón de gasolina (unos 3.79 litros de gasolina), debido a la caída de los precios del petróleo.

Pero los países latinoamericanos no tuvieron tanta suerte en la caída del precio del petróleo. Los habitantes de Montevideo fueron los que más se beneficiaron, pues el galón del combustible pasó de 7,67 dólares en julio del año pasado a 5,67 en febrero de este año.

 

Sin embargo, Colombia no estuvo tan alejado, pues los bogotanos percibieron una disminución de 0,18 dólares por cada galón de gasolina que compraron en enero frente a julio, convirtiéndose de esta forma en el quinto país de la región en el que más ha bajado el valor del combustible.

El precio del petróleo comenzó su caída libre a mediados del 2014, cuando por última vez el barril de WTI se cotizó en 100,27 dólares durante julio. Desde ese momento, los combustibles procesados con el crudo comenzaron a bajar. Es así como Uruguay llegó a tener en ese mes la tarifa más baja en gasolina de la región.

Esto mismo sucedió con el combustible panameño, que pasó de costar 4 dólares por galón en julio a 2,4 dólares, una reducción de 1,6 dólares. “Como Uruguay no es ni productor ni exportador de petróleo, depende del crudo que importe, si esta materia está más barata, podrá traerla a su país y comercializarla de la misma manera”, comentó el analista de petróleo y energía, Santiago Suárez.

Con Panamá pasa algo parecido. Luis Fernando Velasco, senador de la República y precursor de la reforma a la fórmula de la gasolina en Colombia, señaló que “Panamá no produce ni una gota de petróleo y por eso se rige por el precio internacional del crudo y bajo la misma cotización lo comercializa”.

Otros que están ahorrando por cada tanqueada son los bonarenses. En la capital argentina los 5,44 dólares que se pagaban por cada galón en julio pasado cayeron 0,56 dólares, llegando a 4,88 dólares por galón.

La gasolina argentina, también conocida como nafta, es producida en su gran mayoría por la empresa Repsol YPF, expropiada recientemente por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

La compañía ha sido fuertemente criticada por los seguidores de la actual presidenta debido a los altos precios del combustible. Sin embargo, tras la caída del precio del WTI este país se ubicó como el tercero en el que más ha bajado el precio de la gasolina en América Latina.

La cuarta capital que más se ha beneficiado por la baja en el precio del commodity es Quito, en Ecuador. El galón de gasolina que los quiteños pagan actualmente cuesta 2,19 dólares; es decir, 0,41 dólares más barata.

EL CASO DE BOGOTÁ

Aunque Bogotá se sitúa en un puesto intermedio entre sus vecinos, para la percepción de Velasco, Colombia tiene una de las gasolinas más caras del planeta, superada únicamente por Inglaterra, donde cada galón cuesta alrededor de 7,36 dólares y Noruega, donde el producto vale 8,52 dólares.

Con la teoría de Velasco, la tabla de disminución en precios no se rompería pero el país sí bajaría escalafones, llegando a los últimos puestos en cuanto a precio.

El senador explicó que “si uno compara los precios del combustible entre los países productores de su propia gasolina, se da cuenta que los valores en el país están disparados. Es absurdo que naciones no productoras tengan menores precios”. Caracas es la capital de la región que le sigue a Bogotá. Aunque los 0,05 dólares que disminuyó el combustible es la cifra más pequeña de Latinoamérica, el país cuenta con la gasolina más barata del mundo, pues los caraqueños pagan 0,07 dólares por cada galón.

LAS CIUDADES QUE AUMENTARON

Según Suárez, aunque la relación lógica es que la gasolina baje al menos entre un 25 o 30 por ciento por cada 50 por ciento en la disminución en el precio del petróleo, ciudades como Brasilia han experimentado efectos contrarios. Los habitantes de la capital de Brasil está pagando hoy 4,2 dólares por cada galón, lo que supone un aumento de 0,1 dóalres frente al valor de julio de 2014.

Petrobras, la petrolera estatal, es la compañía encargada de la mayor extracción de crudo y de la comercialización el combustible.

Suárez explicó que su tesis es válida para países que se rijan por los precios internacionales. Aquellos que generan su propia fórmula de ganancia por combustibles limitan las relaciones proporcionales que existen entre el crudo y este carburante.

Esto mismo sucede con Ciudad de México y Lima, capitales que han visto un aumento de 0,16 dólares y 1,32 dólares por cada galón de combustible. En Santiago de Chile, la gasolina tiene un precios de 5,59 dólares, 1,39 dólares más que en julio pasado; mientras que el precio del combustible en La Paz, que es uno de los más baratos de la región, se mantuvo en 1,8 dólares por galón.

Según Velasco, los peruanos se vieron afectados por la imposición de precios, mientras que los bolsillos de los bogotanos no han percibido un beneficio mayor por la creación de una fórmula impositiva para el valor de la gasolina.

El senador, precursor del artículo que pretende eliminar el fondo parafiscal, aseguró que es este el que frena la disminución en el precio de la gasolina.

Marcel Hofstetter, director de Finanzas y Comercio Exterior de la Universidad de La Salle, aseguró que dicha medida fue positiva en una época en que la inflación del país llegó hasta 20 por ciento, “ahora que está controlado a un solo dígito no es necesario que siga existiendo”.

Luis Ernesto Mejía, exministro de Minas y Energía, comentó que la gasolina debe bajar, “pero hay que entender que todavía hay una deuda por pagar por parte del fondo de estabilización”. Mejía agregó que se deben crear coberturas financieras por su volatilidad. 

LAS VENTAJAS DE LIBERAR LOS PRECIOS DE LA GASOLINA

Según el senador Luis Fernando Velasco, el bajo precio de la gasolina en Estados Unidos ayudó a reactivar la economía de ese país. “Ya que les quedan unos dólares de más, pueden utilizar ese dinero en otro tipo de bienes, lo que ayuda a que el flujo económico se vuelva más dinámico”.

El analista de petróleo y energía, Santiago Suárez, estuvo de acuerdo con ello, y aseguró que el desprender el precio de la gasolina de las cargas impositivas ayuda a dinamizar los flujos comerciales de los habitantes. Según Suárez, la disminución del precio del combustible colombiano debería llegar al menos a los 2,49 dólares por galón, pero por el momento lo máximo que bajaría sería 0,12 dólares en los próximos cuatro meses.

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